La reflectividad se juega en la superficie expuesta
Un traje proximity no protege como un estructural. El estructural aísla el calor que llega; el proximity lo refleja antes de que penetre. La capa exterior aluminizada del Attack devuelve el 90–95% de la radiación calórica incidente en la banda infrarroja, y esa física —gobernada por la ley de Stefan-Boltzmann, donde el flujo radiante escala con la cuarta potencia de la temperatura— es lo que permite operar cerca de un pool fire de hidrocarburos donde un traje estructural fallaría.
El chaquetón es la pieza que enfrenta la mayor superficie de radiación frontal en la aproximación. Por eso su integridad aluminizada es crítica: las costuras llevan cobertura aluminizada sobre todas las superficies expuestas, porque una costura no reflectiva es un puente térmico que concentra flujo justo donde el tejido es más débil.
Se repone por separado cuando la capa aluminizada del torso pierde reflectividad por abrasión o delaminación —el criterio de retiro específico del proximity— mientras el pantalón conserva su integridad. En una línea ARFF, donde cada traje es hecho a medida y de alto valor, reponer la pieza dañada en lugar del conjunto completo es una decisión de presupuesto relevante.