Custom-fit configurable por volumen es un proyecto
La diferencia entre comprar tres trajes y comprar cuarenta no está en el precio unitario, está en la logística. El V-Force se fabrica custom-fit en la planta de LION en Estados Unidos, y cada conjunto requiere un levantamiento de medidas individual antes de que exista orden de producción. Como el modelo es configurable, hay una decisión adicional que en dotación masiva conviene cerrar de una vez: qué barrera, qué shell y si toda la dotación entra o no al programa RedZone.
El error clásico es tratarlo como compra de catálogo: adjudicar, emitir la orden y esperar entrega en semanas. La realidad de un pedido custom-fit incluye producción en Estados Unidos más importación, y ninguna fase se comprime por urgencia. Una licitación que fija plazos sin considerarlo termina en prórroga o penalización.
Lo que aportamos es el manejo de ese calendario: coordinamos el levantamiento de medidas, estandarizamos la configuración en toda la dotación —para que las prendas sean comparables y auditables—, damos seguimiento a producción e importación, y armamos el expediente con carta del fabricante, número UL verificable, relación de números de serie y, si la dotación es RedZone, el sello UL del Particulate Protective Ensemble.